Son muchas las historias que el tiempo a desvanecido en el gélido laberinto compuesto por los canales, isletas y fiordos de nuestra Patagonia.
En esta aguas color turquesa hoy surcan serenos los cascos metálicos de las embarcaciones cargadas de acentos de otras latitudes que se maravillan con lo que algún día fue el dominio soberano de una cultura ya extinta...hablamos de los chonos ...
Cuentan los historiadores que eran común verlos casi desnudos y sus únicos vestidos eran una capa de cuero de guanaco que les tapaba sólo los hombros y parte de la espalda, complementada con un taparrabo de algas secas. Las mujeres eran quienes obtenían el alimento y los hombres permanecían en la dalca, manteniendo el fuego. La técnica para recolectar ciertos peces y mariscos era el buceo, realizado por las mujeres, quienes llevaban en sus cuellos canastos donde los acumulaban antes de emerger.
Este grupo indígena deambuló en el sur de Chiloé; se han sido caracterizados como un pueblo nómade, dedicado fundamentalmente a la pesca, a la caza de lobos marinos y algunos cetáceos menores, y a la recolección de mariscos. Para el cumplimiento de estas actividades se desplazaban en canoas fabricadas de tres tablas, conocidas con el nombre de "dalcas".
Cuentas las crónicas del período de Conquista nos han dejado abundantes y detalladas descripciones de la dalca, pero sin lugar a dudas, la mejor de ellas corresponde a la realizada por el Padre Diego de Rosales, quien en su calidad de Superior de la Orden Jesuíta, navegó por las aguas de nuestra región. En su libro "Historia General del Reino de Chile, Flandes Indiano" señala: "... las fabrican de tres tablas cosidas, cortadas del largo que quieren la piragua.
Con fuego y unas estaquillas las van encorvando -el tablón que formaba el plan de la dalca era de mayor espesor en el centro, adelgazándose y angostándose hacia las puntas, las que eran arqueadas. Para coser las tablas -con agujas hechas de quilas- abren con fuego unos agujeros de un centímetro de diámetro y después de cosidas -con soguillas de fibras de quilas- las calafatean con hojas de fiaca -colihue- que son muy viscosas y les sobreponen corteza de maqui".
Durante el siglo XVIII la dalca comienza a sufrir varias transformaciones pues se le agregan el timón y las velas. La lancha chilota la reemplazará más tarde.
Es en la segunda mitad del siglo XVI, que los españoles tomaron contacto con los Chonos, primero esporádicamente y a través de los viajes de exploración y luego en forma más continua, a partir de la fundación de la ciudad de Castro, en 1567.En 1710, un grupo de 200 Chono se fue a vivir, cerca de los españoles, primero en la Isla Huar y más tarde en la de Chaulinec, desde donde desaparecen del registro histórico, probablemente al mezclarse con los Huilliches (Veliches) de Chiloé.
Travesía
Con Rumbo Sur:
El viaje esta compuesto de dos días: El primero de ellos contempla la navegación por Navegación por Calbuco, el Seno de Reloncaví, el Golfo de Ancud , el Paso Nao y el Golfo Corcovado.
La navegación por el canal Moraleda o Pérez Norte y Sur, las Islas las Guaitecas, Puerto Aguirre y Caleta Andrade, además de cruzar el Fiordo Aisén y recalar en Puerto Chacabuco son parte del segundo día del viaje.
Con Rumbo Norte:
La cantidad de tiempo utilizado es la misma; Se zarpa desde Puerto Chacabuco hacia el Canal Moraleda o Pérez Norte y Sur y el Golfo Corcovado el primer día; en la segunda alba sobre la motonave es posible apreciar los parajes de Calbuco, el Golfo Ancud y el Seno de Reloncaví, antes de recalar en Puerto Montt.
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